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viernes, 25 de agosto de 2017

A más de cien

La primera salida "oficial" en silla de ruedas fue divertida. Laura es muy osada. El esfuerzo por empujar la silla en una ciudad que no es para discapacitados no la detuvo. Hizo el camino divertido. ¿Por qué hace de lado su sufrimiento para hacerme feliz? Ella es igual que Barry, primero todos antes que ellos. Yo soy al revés -mis "Yo" siempre son primero-. Siendo así evito lágrimas de decepción. La realidad lastima más que las utopías baratas de los desagradecidos. Hacer el bien sin mirar a quien tiene sus bemoles. Egoísmo sin afeites. Que nadie juzgue a los demás.
¿Te sabes 21 de octubre?
Sigo mi relato, no me distraigan.
Morimos de risa cuando tocó el turno del Barry atrabancado casi hace que salga volando por los aires dos veces. Oigan hay mucho bache en las banquetas carajo. La gente se nos quedaba viendo. Sortear los hoyos es un peligro constante. Imagino nuestras caras cuando en una ocasión por un pelo de rana rasurada salgo disparada de la silla. Laura me abrazó de susto. ¿Qué habría pasado si mis reflejos no me hubieses respondido agarrándome fuerte? Ah pues habría aterrizado en el suelo -¿Se puede aterrizar en otro sitio que no sea el suelo por dios?-. Me hubiese levantado y listo.
La gente quizá se sorprendería porque cómo puedo levantarme por mi propio pie si voy en silla de ruedas. El pp es inexplicable, hoy estoy caminando y al siguiente segundo ya no puedo dar un paso. Lo inexplicable es un sinsentido al que no hay que tomarse en serio.
El hospital de los renglones torcidos tiene todas las respuestas pero casi nadie quiere preguntar porque lo que uno quisiera es no estar ahí. Que preguntas ni que la chingada ¡Ámonos de aquí! El sufrimiento que se respira atrofia los sentidos. Y nosotros riéndonos. Barry se encarga de ello. Si yo fuera él creo ya lo habría abandonado. Sería como muchos que huyen a la primera prueba del "juntos en la salud y la enfermedad". No nací con madera de santo. Es más fácil huir. Ya luego en el final de los días me arrepiento y como diosito es muy bueno me perdona. Dice Sabina Bastante trabajo me ha costado cometer mis pecados para malbaratarlos en arrepentimientos vanos. Nada de perdóname Dios no sabía lo que hacía. Ego te absolvo... ¿Ya pecaste? Aguanta el castigo como los machos.
Y a todo esto ¿Qué tiene que ver Sabina, Dios y la chingada con la silla de ruedas? Npi, llevo tres noches sin dormir de modo que a estas alturas ya no sé ni lo que digo menos lo que mis dedos escriben. Tratar de entender es igual a preguntarse por qué el puto sol no se va si son las ocho de la noche. El sol anda más perdido que yo en este mundo de ocasos sin memoria.
(Podría regresar al rato a borrar errores pero la mera verdá me da flojera. Lo escrito dicho queda. Quiéreme tal como soy con y sin errores ortográficos. Del querer porque te quiero hablamos después cuando haya terminado de sacudir los polvos del olvido).



Gracias infinitas por leerme.















jueves, 17 de agosto de 2017

A besos entiendo, a veces no

María de los Dolores me hubiese gustado llamarme pa' que me dijeran Lola. Tengo cara de Lola. Fuerte, bravía, respondona, intransigente. Lola. Hola Lola, aí viene Lola. Lola. Lola. Lola. Maria de los Dolores. Sin ser hipocondríaca juro que me duele todo. Perdido mi destino con su partida concentro las fuerzas en fastidiar al mundo. Miren ustedes comencé con el dolor de muela, alueguito seguí con la otra y con la otra. No me quejo por deporte. Cuando digo me duele es porque así es y no se hable más. Me duele la cabeza. A cualquiera le dolería si trajera ese color zanahoria que me quedó cuando sin tener nada qué hacer, tomé un sobre viejo de tinte y me teñí el pelo blanco hermoso que tenía. Mi sello personal se volvió zanahoria. ¡Madre mía ¿Qué le hiciste a tu pelo. Pinche loca?! Parece que traigo el sol otoñal metido en la mata frondosa de cabello. No quiero que nadie me vea. Yo creí que se veía bonito. Lo siento por Barry. No voy a salir -tengo pena penita pena- de que me vean. Digo pues que me duele todo pero no me quejo. Me convertí de buenas a primeras en santa estoica. Me duelen los dedos de la mano gracias a la última caída. Los dedos gordos de los pies. Esta nueva forma de caminar de puntitas ha hecho de los huesitos de los pies un atolladero. Bailarina de ballet en despedida. Cual símbolo de bandera de pirata esquivo la vida de manera inadecuada. Me duelen los ojos, me duele el tiempo, el intelecto, las ganas y la costumbre. Me duele el tedio de las tardes sin sentido, me duelen los viernes, me duele la panza. Me duele el destino sin ti. En este tiempo contigo olvidé un poco los quebrantos. Soy de nacencia adolorida. ¿Cómo se vive sin ti? Mi tiempo era tuyo. ¿Ora qué hago? Los recuerdos se enredan en mi cerebro. El primer día de escuela cuando bailaste al escuchar los acordes del Himno Nacional tu carita de azoro cuando viste que nadie bailaba. Y yo, ¡Noooooo, el himno no se baila! Los llantos por las mañanas ¿Por qué tengo que ir a la escuela si ya fui mañana? las coletas chuecas. Mis consejos bobos. "Una señorita no debe salir sin perfume, sin un kleenex ni sin aretes ¿Escuchas? Te extraño. El abuelo te extraña. Los chihuahuas, los pájaros, mis plantas, Calixto, la casa. Todos. Min manos están vacías de ti. Los desapegos me cuestan tanto como encontrarle camino a una bala perdida. María de los Dolores del alma pa' servir a Dios o al diablo -es un decir ¿Eh? No lo crean tan literal. Tengo embarrada el alma de nostalgia por ti. El hacedor de nubes me dotó de mil dolores para que no olvide mis ganas de ser. Nadie descubrió mi potencial de actriz dramática. "Natalia se parece tanto a usted". La última enseñanza que le ofrecí antes de salir de casa: No necesitas de nadie para ser feliz. Ya me voy abuela, hasta luego. Hasta pronto muñeca. Hasta pronto La Bella Natalia. Voy a recobrar el rumbo. Al fin "La Angelita" nos escuchó. Tú estarás con quien más amas. Yo voy a seguir haciendo noséqué. Nomás guardo los sentimientos en una bolsita y me apearé de nuevo al mundo siguiendo el camino trazado. El destino se me perdió. No puedo parar los recuerdos. Bomba de destrucción masiva en la mente. Seguiré durmiendo con tu almohada entre mis brazos. ¿Recuerdas el juego que más te gustó? Si es no y no es si, ¿Me quieres abrazar? Si. ¿Si? ¡Pues abrázame no te quedes con las ganas! Nos vemos muñeca, vamos a buscar nuevas aventuras cada una por su lado. Te quiero más que el sol envenenando mi piel. Te amo más que a mi iPad. Eso es muchísimo abuela. Abuela Lola. Chau preciosa cómete el mundo, aí me guardas un cachito en lo que tomo aire y aprendo a vivir sin ti pero contigo. Ganamos.

sábado, 5 de agosto de 2017

El llanto del gato

Varias cosas quedaron en evidencia después del accidente de Barry -todo bien gracias- y de mi millonésima caída -el piso se ha vuelto el lugar más visitado por mi eb los últimos tiempos- quedó en evidencia que podemos hacer mil simulacros pero a la hora de la verdad reaccionamos de forma inesperada. Podemos perder la cabeza pero siempre habrá alguien que la mantenga fría y actúe como se debe. Ojito -como decía Emilio- las lágrimas no ayudan. Hay que morderse un huevo para que no fluyan. Aspiren aire y déjenlo salir suavemente. ¡Listo! A lo que te trufe chencha. La siguiente cosa es que Barry y yo somos iguales -no mucho. Él es bromista yo sot más seria que el color negro- ninguno acepta ayuda. Si alguien ofrece una mano -¡Usha vete yo puedo solo- la desdeñamos inconscientes del daño que ocasionamos en el corazón de quien solícito la ofrece. ¡Déjame chingao, yo puedo sola! Otra cosa es que dado nuestra forma de ser, el "carajo" se vuelve el lugar preferido a donde mandarnos. ( A la chingada ya no vamos, está lleno de imbéciles. Nosotros seremos un tanto pendejos pero no imbéciles). La última evidencia es que dos niñas no pueden solas manejar una vida enferma. Los dulces ayudan pero no son remedio. La última última es que si hubiese sabido que me enfermaría de pp habría aplicado mi frase favorita: de haber sabido ni nazco. Viene a cuento porque nunca me gusto trabajar por el simple hecho de detestar recibir órdenes de un supiritaco preparado más que yo. Preferí poner mi libertad en manos de Barry. Con él soy más libre que un pájaro enjaulado. Conservo lo mas preciado en mi: la libertad de mi consciencia. Lo demás se consigue fácil. No pido que me entiendan. No pido nada más que conservar serenidad en mi alma. La última de veritas -no se rían- las circunstancias me orillaron a manejar sola mi silla de ruedas. Como siempre es Barry el que me conduce en ella no había reparado en que yo podía maniobrarla sin ayuda. Estúpida de mi, hasta aprendí a manejar las dirëccionales. Mátenme o algo. Y decían que yo era muy inteligente. Imaginen cómo estarán las pendejas. Descubrir que puedo manejar mi silla de ruedas no me deja bien parada. Río pa' no llorar. Ay. Me voy, tengo que encontrar la manera de pagar el tiempo y las distancias que recorren algunas personas para regalarme su tiempo y dinero para las putas medicinas. De haber sabido que en los límites de la existencia tendría una enfermedad incurable, habría terminado la universidad. Habría estudiado mil maestrías y obtenido ochocientos doctorados nomás para poder cubrir los gastos del pp pero preferí casarme, tener mi casita y mis hijitos pues ni modo. A darle que es mole de olla. A trabajar que las medicinad esperan a por mi. Ustedes se preguntaran ¿Y el gato qué chingados tiene que ver aquí? Muy fácil mis queridos, Calixto o sease mi gato salió huyendo con el escándalo que se formo en mi caída. Regresó bien entrada la noche arañando la puerta maullando por su ama. Y ya es todo. Ora si se los juro. Regresaré cuando el sol salga de noche o cuando te encuentre en mis sueños. Aí los vidrios nos cortamos (pa' que me entiendan, aí nos vemos).

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje