sábado, 27 de agosto de 2016

Soy demasiado atea para creer en Dios

Las entradas aparecen y desaparecen a su antojo. La vida es un conjunto de pequeñas circunstancias. No termino de conocerte. Quisiera ser tú para escribirte algo bonito. Brindemos por esa sonrisa que hoy sacaste a pasear. Tienes toda la libertad de elegir. ¿Estás segura que si subo no me voy a enojar? Prefiero el asilo antes que ser un estorbo. El sillón de la marmota es el diván de los consuelos. Si no tuvieras miedo te enviaría una carta. ¿Qué es la libertad? Entonces le presté la andadera para que llegara al baño. El sentimiento fluyó como caricias prohibidas. Doy gracias por lo que tengo. Tú y yo hemos pasado a ser inolvidables en ese pequeño mundo llamado Utopía.  Mi problema de memoria no tiene nada que ver. Tengo nada por decir y mucho menos por explicar. La vergüenza de no saber decir lo que quiero porque las palabras desaparecen en mi boca. Soy una mujer aprendiendo de nuevo a caminar pero sin los brazos abiertos de una madre. Si me dieras oportunidad podría cantarte al oído. Los sueños son quimeras en abandono. Hablar con alguien sin que se espante de lo que pueda escuchar. He de morir a tu lado pero por amor, nunca por lástima. Ya no añoro las alas que no me nacieron, tengo letras volando a mi antojo. ¿Dónde estás María, María, Mariquita mía? Entonces le ofrecí el bastón que fue de su madre y que ahora me pertenece. La libertad está en la mente, las cadenas son meros formulismos. Siempre tuve la idea de que Él se avergonzaba de mi.  Abue ¿por qué te llamas la MaLquEridA? Bendecida es mi canción. No dice nada que tenga que ver conmigo. No me define nada mejor que mi blog. El blog soy yo. Mencionar hasta el hartazgo a Enrique no es fijación, es un placer inexplicable. Mis letras se han convertido en garabatos ajenos al tiempo. Los amigos corren el riesgo de que le patee los huevos cuando me enojo. Pateo fuerte como mula. Soy de esas que en la escuelita nadie quiere tener de amiga. El masoquismo se escribe con F.  ¿Conoces mi alma? Es volátil como mi carácter. Inspira el arte del amor deshabitado. Memoria selectiva o el ocaso de un perdón. La virgen del abandono ¿Qué más puedo perder? La mentira es saberse vivo. Me enseñó que lo que miro en el espejo no son mis ojos sino su reflejo. Mis ojos no pueden verse a sí mismos. El dragón de Maléfica tiene cierto parecido conmigo cuando me enojo. Rezo para no dormir con el abismo a mis pies. Después de todo las oraciones son las palabras que mejor te recuerdan a una madre. Yo te quiero abuela. Soy demasiado atea para creer en Dios y demasiado buena para ser un diablo con todo y que tengo mis cuernitos muy bien escondidos debajo de mi blonda cabellera. Mujer vaca. Becerritos en silencio. El 29 y 35. Cuánto tiempo ha de eso. Si me lo pides otra vez volveré a decir que sí mil veces. Dicen que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces. Nada dicen de la mujer, eso nos exime de tropezar tantas veces como queramos sin que nadie se fije. Mentira vil. Me voy a volver ermitaña para no saber más de la vida mundana y concentrarme en la divinidad del propio ser que de divino pos la mera verdad no tiene nadita de nada.


Chaíto.















viernes, 26 de agosto de 2016

Sirenas te de Dios que de lo demás yo me encargo

Hace tiempo cuando ataviada como Cinderella Star devoraba el mundo que solita puse a mis pies, pensaba que esto jamás me sucedería. Que aquello no sería permisible en mi vida. Que eso no tenía cabida en ningún instante de mi secreta existencia. Cinderella Star se mofaba de lo ridículas que podrían ser algunas situaciones. En mi mente no fueron permitidas por considerarse abyectas pero el pez por la boca muere y yo siendo una hermosa sirena de pelo negro ensortijado caí como mensa. Soy una "pescada" mensa. Orate y circunspecta. Quién quiera que haya conocido a la "pescada" de minifalda y botas de gamuza no creería lo que ve en este momento. La soberbia me abandonó, el orgullo me traicionó, la lucidez se está yendo en el tren de las ocho. Mi sensatez se perdió en tus letras. Me acordé de una frase de Astrid Hadad pero nah no la voy a citar porque siempre lo hago cuando hablo del corazón. Como sea, si Dios existe y se acuerda de mi se ha de estar muriendo de risa. "Me río de la risa que me da reírme tanto". Heme pues aquí pensando en la bola de tonterías que dije no me sucederían pero que el destino, la vida o el puto -perdón- karma se está cobrando. De todo ello que dije rescato el valor con que le di cada mordida al mundo. Eso me salva de al menos no morir como una tipa cualquiera. Todo serë menos cualquiera. N'ombre, faltaba más y sobraba menos. Tanto trabajar para formar mi propia e irrepetible personalidad para terminar siendo una flor cualquiera. Flor silvestre que en todos lados se da que no es lo mismo que me doy. Si hasta eso elijo bien dónde voy a quedar. Como sea, sin venir al caso -y antes que el olvido lo borre- de última voluntad pido ser incinerada para no ser banquete de los gusanos -mi némesis- devorando lo mucho que de carne tengo. Dios si existes procura que mi familia no olvide incinerarme y tirar las cenizas al mar pa' que los peces me coman. Renacer metida en la panza de una hermosa e inmortal sirena pero ahora -obvio- de pelo blanco y rizos escasos que sólo asome las narices -los peces no tienen nariz pero yo si- en las noches de luna llena para que el poeta -alguno habrá que se enamore de mi- me dedique sus tristes poemas de amor que nunca fue. Si el karma existe, estoy pagando a precio de oro cada palabra que dije. Y si no existe ¡que alguien me explique! (Voy a buscar en mi almohada la paz que necesito para no morir en el último intento). Abur

domingo, 21 de agosto de 2016

A pa' tía

Se acabaron las vacaciones. Debo despertar temprano y ni siquiera he dormido nadita de nada. La lluvia esta vez no me arrulló. Fresca la noche, aún así sigo sudando como puerco. ¿Los puercos sudan? Sepa la bola pero así me siento. Se me ocurrió en la tarde la genial idea -banalidad al calce- de fundar un club de señoras con derrière prominente e incipiente pancita. Desde hoy paso a formar parte y único miembro del club de damas que sin perder el estilo admiten el paso de los años. Todavía no invento el nombre. "La vida se me va con lo que escribo". Hablaba de levantarme temprano pero un jijo mosco rezumba en mi cabeza. Al menos el grillo no está ensayando. Alguien me dijo: "ya te vale todo". Y yo: Pue ji. La calma ha llegado a mi cabezota de musa "inolvidable". Voy a ir al atajo a pegar de gritos a ver si tú me escuchas. Ah si estuviera Enrique cerquita cantándome al oído pero blah se estropearon los audífonos y no hay manera. Como sea ya es medianoche y sigo sin pegar el ojo. Mañana que ya es hoy voy a andar con el apellido en la cabeza. ¿Qué se le hace? Necesito de somníferos más potentes. Voy a ir con la psicóloga favorita a que me aumente la dosis o mínimo me preste un martillo. Nada importante por decir, nomás es pa' que sepas que sigo viva. Igual de enojona y malhumorada pero viva. Necesito otra pastilla, el grillo llegó. Sé feliz digo... Buenas...

No quiero hacerte mi ídolo porque los ídolos tienden a romperse y no quiero que te me rompas.

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón
de sol escondido
y mil silencios largos.
Es beso de agua
y luz de ciegos
en el desierto diario.
La leo y me leo.
La leo y la siento.
La leo y la quiero.
Vamos de la mano
desconocidos
y alejados
por los caminos
rotos y astillados
de la vida cansada
y del tiempo huraño.
Refunfuñamos por todo
y hasta en el infierno
tienen miedo
de que un día aciago
lleguen nuestros pasos.
Chocamos con mil horas
arañamos las rutinas
odiamos la compasión
nos dan risa los ángeles
y mucha pena los diablos.
Nos cansa todo
y más que nada
el resto de los humanos.
A veces herviríamos
a los que nos rodean
y otras daríamos la vida
por hacer reír a un chavo.
La Malque es un corazón
de sol escondido
y mil silencios largos.

Toro Salvaje

Porque me dejo querer por ti