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viernes, 21 de abril de 2017

Estas locas ganas de saber de mi

Estoy repasando lo sucedido ayer. Me entran muchas pinches ganas de llorar. Enterarme de cosas me tocan el corazón. Soy muy pinche chillona. Digo lo que siento. Lastimo sin querer a la gente que amo. Mi sinceridad hiere. Recompongo la situación con caritas graciosas. Whatsapp y su forma irreverente de enseñarme a ¨hablar¨ con emojis.

Lo que dije no se puede borrar. He olvidado -tenía la costumbre de responder con otra pregunta para evitar herir- ¿Quieres escuchar la verdad o lo que te hace sentir  bien?
Por lo general la verdad no hace mucho bien por ser dura y yo con eso de que no soy Tarzán por aquello de andarse por las ramas, jodo todo. Toca recomponerlo sin llantos vanos por favor. Ya lo dijiste asume las consecuencias. Si alguien quiere oír halagos no vengan conmigo.
-¿Me veo bien con este vestido?- -A ni no me gusta-. -Nunca debes decirle eso a una mujer cuando está a punto de salir- -Le friegas el día-. -¿Entonces para qué me pregunta?-
-¿Le gustó la comida?-
-Emmm...Eso no me gusta.
-¡Mamá no seas grosera!-
Soy mal educada si no contesto y si lo hago soy descortés. ¡Mátenme o algo!

En fin.

Leí no sé donde que el precio por ser libre es la soledad. Yo estoy más sola que la luna y el puto sol en el cielo. Olvidemos eso.

Centrémonos en la invisibilidad. Lo que me hace un nudo en la garganta es saber el papel que jugué en las vida de personas allegadas a mi. Una por una son nombradas. Gracias y aportes a la vida de alguien. ¿Y yo? ... Este... Perdón... ¿Y yo? Pena penita pena me da enterarme que fui invisible. Que soy invisible. Va a ser cierto que esa etapa de la vida que no recuerdo no existió de verdad. Tanto rascar y rascar pa´no encontrar nada porque hubo nunca nada.

Las pinches lágrimas escapan de mis ojos. Con mis manecitas rechonchas las limpio rápido no vaya ser que alguien las vea. Una vocecilla me recuerda en la vida de quienes sí figuro. Sonrío. Me siento bien. Las buenas obras son recordadas cuando alguien muere. Todo lo bueno que uno ni siquiera sabía que hizo se recita frente un ataúd. ¡Ah chinga! ¿A poco yo hice eso?
En la vida pesa más lo malo que lo bueno. "Eres una hija de la chingada, no te dejas". "Eres muy enojona, me das miedo". "Tu soledad lastima". ¨Te querrás algún día?¨
Cientos de frases acuñadas en el más puro estilo sincero del que soy fan. ¿Por qué entonces me quejo? La verdad aunque duela. No es que quiera que me digan a cada rato que soy un sol y que sin mi no viven. Disculpen eso pero hasta yo que dije no vivir sin ti ahora que ya no estás sigo viva.
No quiero eso, elogios vanos ni mimos a granel ¡Qué fuerte!

Los ogros también tienen corazón. ¿Tienen uno cerca? De vez en cuando viene bien hacerle cariñitos a su alma.

Fíjense. El sábado me dijeron ¡Qué bonita se ve! Mi look autóctono adoptado por cómodo a mi genial figura es el sello que me identifica. Hay muchas igual pero nadamás una Flor de María. La de blusitas autóctonas de algodón con bordados sin igual. Pantalones de brincacharcos calzando tenis viejos y pelo peinado hacía ningún lado esa soy yo. La que le hacen el día con piropos tan así como el Que bonita se ve genuinos. Sin comillas.
No mintió quien lo dijo. Así me sentía esa tarde. Ella pudo traspasar mi barrera huraña pudiendo encontrar lo que demás no. La ¨bonitud¨ de mi alma. (Ustedes no me conocen pero tengo a veces el alma bonita).

¿He dejado algo bueno a alguien? Le pregunto a quien no ha aprendido a mentir.
-Di una cosa buena de mi-
Silencio total.
-Di una cosa buena que tenga yo-
 Cri cri cri.
-¿Y bien?-
-Espera, estoy pensando.

¿No les dan ganas de llorar? A mi si.

Hoy es viernes nadie espera por mi. Ni yo la salvación de mi alma.
















lunes, 17 de abril de 2017

Disculpe mi señor es hora de levantarse

Como digo una cosa digo otra, toda la vida ha sido luchar por causas perdidas. Nací con las estrellas al revés. Miro el suelo creyendo que es el cielo. La sensación de perder aún con la victoria en mis manos es inherente a mi. Caminar en la otra acera me ha llevado al lado contrario de la vida. La mayoría camina por el lugar correcto ¿Por qué debía yo ser igual? El triunfo no me sabe cuando pienso en los que cayeron para que me levantara con la gloria entre mis manos. Los perdedores elegimos el camino más peligroso nomás pa' darle sabor al caldo. Todo sea nadar contracorriente. 

Cuando algunos saludan tú ya estás diciendo adiós. 

En la vida me he conducido con la verdad como bandera. Si alguna vez dije una mentira os conmino a que me la restrieguen en la cara.
No digo mentiras ni siquiera cuando miento. Si maquino alguna para salir del paso mi yo subconsciente convierte mi lengua en trapo. No hay mentiras piadosas. Se miente y ya. No hay razón válida que cueste una mentira. No se pone en duda mis "Te quiero" mucho menos un adiós. Cuando lo digo es para no volver. Por eso mis "adioses" son limitados y muy bien pensados. Alguien me enseñó no llorar dos veces por el mismo dolor. Arrancas de cuajo del corazón lo que te lastima. Levantas la mirada, caminas de frente con todo y que te estás desangrando no te acobardes. Ya no hay marcha atrás. El corazón queda con un hueco pero sigues vivo gracias a Dios. 

Que nadie se sienta aludido. 

Mis dedos han despertado muy temprano. Lenguaraces como son dilapidan ideas al por mayor estrellándose en el muro del raciocinio. En medio de la madrugada, cuando el diablo mayor está haciendo recuento de las almas ganadas, una voz femenina, de tono dulce ha sonado en la otra recámara diciendo: Disculpe mi señor es hora de levantarse que tenga un buen día. 

Los despertadores no suenan como antes con un estruendoso ¡Riiiiiiinggg! Los de hoy casi casi lo hacen como una mamá pesándole despertar a su niño pa' que se vaya a trabajar. ¨Ändale mijito ya es hora¨. 
Reflexiono sobre la llegada de esa voz femenina salida del celular de mi hijo. Es cuando pienso en las  batallas perdidas. Un hecho sin mayor importancia hace mi entorno se mueva. El mucho empeño que pongo para ganar. Cuando lo logro preferiría haber perdido. ¡Oh que la!
El verdadero triunfo será cuando muera. Habré engañado a la muerte. Haré creer que me lleva mansita de la mano sin  imaginar que esa pelea estaba cantada desde el momento mismo de mi nacimiento. Los aplausos se los llevará la calaca pero el triunfo será mío. 

No vivo para morir. Muero para vivir. 

 Mientras eso sucede lucharé por otra causa perdida: La ya muy manoseada del volver a caminar sola sin ayuda de nadie. 
Ya saben lo típico de mi.














domingo, 16 de abril de 2017

La libertad de lo efímero

Cuando acepté hacerme cargo de Los Tres Huastecos no pasó por mi mente que eran pájaros y que deben ser libres porque es su naturaleza serlo.
En mi mente sólo cruzó la idea de enseñarles a decir ¨Puto¨. ¿Ay qué quieren? soy de espíritu bizarro con una pizca de estupidez ante lo obvio.
 
Los Tres Huastecos son descendientes de los primeros loros pertenecientes a los antepasados del joven matrimonio al que les fueron heredados y que como toda pareja actual la vida se les va en trabajar para poder vivir sin hacerse cargo de nada más que ellos y el infaltable celular. ¿Ya les conté que volví a arrojar el celular lejos de mi? Si pero de nuevo no tiene ni un rasguño. 
La cosa es que me hice cargo de ellos.
Cuando llegaron muy monos en su jaula me dije a mi misma: ¡Pendeja son pájaros! ¿Ora qué voy a hacer?
Pensé dejarlos libres pero vivo en la ciudad entonces morirían seguramente o serían atrapados por otras personas. No podía hacer eso.
Después pensé donarlos a un zoológico o algo parecido pero en este país las instituciones no tienen buena reputación así que deseché la idea.
No quedaba de otra más que hacerse cargo de ellos. En mi familia fueron aceptados pero no son muy del agrado porque son muy escandalosos.
SabinaCuca es una gritona de lo peor. MiltonSilvio tiene un timbre de voz exageradamente alto. Cuando empieza con su alharaca de inmediato salta un ¨¡Cállate cabrón!¨ Y es que de verdad se necesitan nervios de acero para no salir corriendo. Solamente yo los aguanto porque son míos si es que alguien me cree que puedo ser dueña de un ser vivo.
Panchito es el que menos lata da porque ya está viejito. El gran defecto que tiene es que le grita mucho a su papá.
-¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! interminablemente.
-¿Cómo no te has vuelto loca?- preguntaron el otro día.
-Porque ya estoy- respondí con una sonrisa extrañamente exquisita.
Y es que de verdad se necesita estar orate para que una amante de la libertad como yo, tenga pájaros enjaulados. 
No hay de otra. Los regalo a quiénsabequién sin saber qué vida les darán o los dejo conmigo  en su jaula sacándolos de vez en cuando de ella. Tal vez en un golpe de suerte aprendan para qué sirven las alas.
Dentro de sus limitaciones -y las mías- les hago la vida lo más placentera posible incluyendo otorgándoles la libertad que todo ser que respira merece tener. 
Ya después contaré lo que hacen con la libertad que eligieron para sí mismos. Ser pájaros no les quita la capacidad de escoger lo mejor para ellos.
¡Qué es lo mejor para un pájaro enjaulado?
Eso todavía no se los he preguntado porque sé de sobra la respuesta.
Tonta no soy, que parezca es otra cosa.
















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje